Lo que nunca
supiste
Israel:
Hoy amigo mío he querido adentrarme y buscar dentro
de mí, dentro de mi alma, para saber qué decirte en
estas letras y te encuentro allí, sí, allí estás tú
viviendo en mí.
Puedo sentir tu mirada que me atrapa, puedo sentir
mi corazón palpitar cada vez que te pienso. Te veo
allí con tu espléndida sonrisa como diciéndome aquí
estoy, siento tus suspiros, tus besos tienen mi
nombre, tu sentir es mío. Pero no, sólo son
imaginaciones mías... ¿Qué vas a saber tú de lo que
siento...? Si solo eres mi amigo.
En realidad no me conoces, no sabes que cuando te
nombro todo dentro de mí se enternece, que cuando te
pienso mi cuerpo se estremece, que cuando te sueño
tu fragancia viene hacia a mi y tu alma se envuelve
a la mía de tal manera que nos unimos en uno solo,
pero mas tarde despierto abrazando mi almohada ya
humedecida por el llanto y sigues en mis
pensamientos todo el tiempo... no, no sabes nada de
esto. Por favor, déjame abrazar este sueño, porque
te siento tan cerca y sé que estás tan lejos.
¿Cómo es posible que te amara en silencio?
Tus llamadas por la madrugada, tus conversaciones
que hábilmente yo entiendo a mi conveniencia, tus
palabras tan dulces que avivan una esperanza en mi….
Si! Seguro es eso! Lo que me transmite escucharte
verte y soñarte lo que me tiene así.
¿Sabes amor? Hoy sólo quiero decirte en estas líneas
que me enamoré de ti, que te quiero con ese amor que
siempre soñé, que te has instalado en mi alma que de
ahora en adelante llorará siempre por no ser
correspondida y que mi corazón palpita sólo por
ti... ¿y para qué? ¿de qué sirve que te diga esto?
Si sé que no habrá mañana para mi, si sólo eres mi
anhelo, mi sueño sin esperanza... pero yo para ti
soy tu mejor amiga.
Quizás te sorprendan mis palabras, o quizás ni
siquiera te detengas a leerlas, pero con el sólo
hecho de escribirlas, siento que libero mis
sentimientos y mis ansiedades.
No, mejor no... mejor cierro mis ojos y salgo de
este sueño. Mejor trato de arrancar este sentir que
sólo es mío y que de todas maneras jamás te
enterarás.
Mi amor, perdona si te nombro, pero así siente mi
corazón que rechaza cualquier obstáculo para amarte.
Eres mi amigo, mi mejor amigo! Pero mi corazón no
sabe esa diferencia.
Tal vez nunca percibiste la ternura de mis miradas,
la honestidad con que te di entrada a mi alma, te
abrí el paso pero tu camino era distinto.
Porque no lo niego, te amé casi inmediatamente desde
aquel día que te vi cuando estabas desolado y
triste, y fue con una capacidad de amar que yo misma
desconocía. Pero entiendo y comprendo, que el amor
es de dos, que uno no basta y que todo este amor que
tengo por ti no es suficiente, si en tu corazón no
nace y crece el mismo sentimiento.
Es por ello amigo y amor mío que nunca leerás esta
carta, que me quemaré por dentro sintiendo este amor
que me ahoga, y aceptando mi destino de ser tu mejor
amiga, la que te cuide, te ayude y te apoye siempre
con el amor que en ella vive.
Mayté, 18-octubre-2004.