|
Esta noche me quede un rato sentada frente
al ordenador releyendo todo lo que me escribiste, tenia la
sensación de que no era cierto, de que no me estaba pasando a
mi, no de nuevo esa sensación que brota desde adentro y fluye en
forma de sudor de escalofrío, tenias razón mis manos estaban
heladas tenia mucho frío, la boca apretada con fuerza casi
dolorosa, los dientes querían fundirse entre si, me motivas me
conmueves, excitas mi ser como en aquellos años cuando jugaba a ser una mujercita preparada para ser tuya eternamente.
Reflexiono; pienso como me cegó el amor, como me sigue
cegando
ahora, te pienso, te lloro, te extraño, ya no como una niña ahora
ya soy una mujer que aunque se estremezca con todo lo que venga
de ti, tiene que pisar con los pies en la tierra y repetirse que
no podrá ser.
Agradezco tanto el que no me veas ahora mismo leerías en mis
ojos todo el dolor que tengo en el alma, dolor que huele a ti,
que viaja hacia ti a lomos de un corcel y que no se detiene ni
por el océano por que le salen alas y continúa su camino.
Si le
ves recoge el envío, acaricia sus alas, él sabrá como volver hasta
mi cargado con tus sonrisas.
También te quiero, desde siempre.
01-05-2.006
 |