De Sajimar para:
María
|
Lo que hay en mi
corazón.
|
|
¿Es el tiempo una continuidad?
¿Nacemos para morir y ahí queda todo?
Yo afirmo que no es así, que el tiempo es continuo que nacemos para volvernos a
encontrar y trascender haciéndonos felices
Es por eso que creo convencido que mí corazón, mí conciencia o mi recuerdo
ancestral me dictan que tú y yo nos conocemos de otras vidas, que siempre hemos
estado juntos.
Es una lástima haber encarnado con una apariencia que no llama tú atención.
Hago todo lo que puedo, lo que está a mí mano para que me reconozcas, para que
me recuerdes, lo que esta grabado en mí recuerdo ancestral que se que te gustaba
y te sigue gustando hacer, leer, escuchar, comer, ver, sentir.
Tal vez deba pasar por esto para que mí corazón por fin trascienda, crezca, se
haga fuerte y se vuelva eterno. Es por eso que carezco de una voz varonil, un
porte altivo, una plática amena y divertida, una forma de vestir elegante y
comentarios inteligentes, gestos y ademanes finos, no tengo ese aire rebuscado y
desdeñoso que pueda llamarse especial.
Debo intentar conquistarte con mi condición humilde y sencilla, con mí dentadura
de comediante, mí escaso pelo y abundantes canas, ¿que puedo hacer con mí nariz
de bola, mí exceso de bello, mi tendencia a engordar, mí testarudez, mis
ridículos lentes y actitudes, mí voz de flauta desafinada?
Me queda esperar que conozcas lo que hay en mí corazón, la agradable sensación
que me causa estar contigo, que por admiración a este sentimiento, a su
fidelidad, constancia, respeto, confianza e intensidad termines enamorándote de
mí corazón indomable.
¿Cuánto habrá que esperar?
¿Hasta cuando me reconocerás?
¿Cuándo dejaré de ser invisible?
¿Cuándo será ese mañana en que me veas diferente?
¿Cuándo te acordarás de mí? Y dirás:
! Sí eres la persona que me ha acompañado por siempre!
Debes darte prisa esta vida es corta y a mí se me empieza a acabar
Aunque mí terco corazón no piensa en cuanto tomará, cuantos golpes más habrá de
llevarse incluso sí se quiebra, para el siempre queda mañana… sí tal vez
mañana.
Me pregunto ¿por que no tengo una estrella en la frente o un resplandor en los
ojos que te guíe a mí?. ¿Por que mis ojos son opacos?, ¿por que te reconocí
primero?, ¿por que he de ser yo quién vea el cielo en tus ojos?, quién confunda
tú cabello brillante con los rayos del sol. El sonido de tú voz con el cantar
del agua cayendo, tú forma de caminar con el vaivén de
las olas y el latido de tú corazón con una caricia para mis oídos.
Por eso te veo donde camino, donde volteo, donde respiro, estas en todas partes.
¿Acaso logro hacerte sonreír? Y entonces llegan a tú mente estas preguntas:
¿Cuándo fue la última vez que me quisieron así?,
¿Habrá alguien que me haya querido tanto? ¿Conoceré a alguien que me vuelva a
querer a morir?
¿Que pasaría sí en otra vida se invirtieran los papeles y fuera yo el apuesto,
gallardo y atractivo tipo del que una chica gris y poco agraciada se enamorará?
Te aseguro que me enamoraría de sus intentos por conquistarme, de su corazón de
niña y muy pronto la reconocería, evitaría ser cruel con ella porque sabría que
al serlo lo soy conmigo mismo.
Mientras tanto…. mientras llega mañana seguiré buscando que se necesita
para que me recuerdes, que hacer para que te acerques a mí corazón, que hacer
para llamar tú atención, para arrancarte una sonrisa y una mirada eterna de tus
profundos ojos color miel
|
|
Carta de amor de Sajimar.
|
|
|
|