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La agonía que provocó tu
emigrar no cesa de escribir en el
corazón mío la soledad que desfallece la esencia de mi
ser, ya
que la esencia te la llevaste hermosa mujer de mis ojos,
oh, se
repite la pena y el susurro de tristeza que canta mi
alma al
despertar, que reza al dormir, que se perpetua en mi
diario vivir, tu fuiste el único pan de cada día que
ganaría luchando hasta la muerte, que alimentaría mi
alma, y me daría vida. Otra vez escribo y es el pan de
cada día la gota que va surgiendo de mi alma tan amarga
como la vida que llevo sin ti, tan agria como las noches
que reclaman tu compañía, tan seca como mi piel que se
erosionó con cada lágrima de desdicha que emanó el más
puro sentimiento de mi alma al no verte a mi lado al
despertar y al caminar.
Tan sin sentido y a la vez lleno de sentido es el
palpitar de mi corazón sin ti, pues acaso tiene sentido
el palpitar de mi corazón, que cae moribundo
voluntariamente pues sabe que le falta algo por lo que
latir, así que recae en la agonía para no volver a
llorar la gota de amor que no se ve ya más en mis ojos,
son mis ojos que renunciaron a llorar pues se secó el
lago de esperanza de verte de nuevo, de que sirve vivir
si ya no puedo llorarte, si el rostro marcado por
nuestro amor desvaneció su hermosura y selló sus labios
al mundo y solo recita poemas en forma de susurros y los
reparte al viento con la esperanza de que los cálidos
vientos atraigan a tu ser de nuevo a mi lado.
Pero vuelve a las ganas de latir pues de que sirve morir
si no
puedo darte un último beso el día que DIOS te quiera
llevar yo
le pediré que me llevo contigo.
TE AMO Erika.
Espera ruega el eco del alma profunda que parece haberse
ahogado desde que los vientos dirigieron tu camino a
otros senderos desconocidos por mí. Quédate reclama mi
corazón pues se muere por salir de mi cuerpo sin
importar la vida, para poder tocar al tuyo, y latir
juntos.
La agonía parece ser el principio de una muerte segura,
pues no
hay cura, ni nada que yo pueda hacer al respecto del
amor que
siento por ti, pues el cielo dejé por ti, pues tú eres
mi cielo.
Y si encontraran aquella cura que desvanezca toda
semilla de lo
que siento por ti se que con este amor no funcionaría y
ni siquiera la probaría, pues es acaso algo la vida sin
amor, sería como vivir la muerte, al menos para mí la
vida no es vida sin ti, el aire nos aire sin ti, el agua
no es agua sin ti, nada es nada sin ti, es por eso que
siempre te amaré, por la eternidad...
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